Presentación “Solo quiero que me beses” (Patricia Bermejo)

asdf
Imagen: Librería Bravo

¿Os acordáis de aquella entrada que contenía una entrevista a Patricia Bermejo y una reseña de su libro Solo quiero que me beses? Pues bien, ayer estuve en la presentación. Tuvo lugar en un lugar muy coqueto de Fuenlabrada: la Librería Bravo. Como ya me había leído el libro, esta charla entrañable hizo que me zambullera de nuevo en la historia de Simón y Julia.

gh
Marisa Rubio y Patricia Bermejo

La presentación estuvo a cargo de Marisa Rubio, también escritora, y he de decir que supo llevarla por una línea que nos mantuvo a todos atentos.

No solo trataron el argumento de Solo quiero que me beses, sino que también se habló del marco histórico, cultural, social y político de los años ochenta del siglo veinte. Para mí, que nací precisamente a finales de esta década, me resultó muy interesante conocer de primera mano algo más acerca del Alcalá de Henares de aquella época. La época de Julia y Simón.

Fue una exposición de ideas muy amena. Temas como la problemática del embarazo adolescente y el consecuente repudio familiar, el maltrato hacia la mujer y la normalidad con la que se afrontaba por aquel entonces, la seguridad con la que los niños jugaban en la calle, la pureza de la infancia en contraposición a las dudosas intenciones de los adultos… A pesar de que en la actualidad se han hecho avances en cuanto a estos temas, es evidente que nuestra sociedad tiene que trabajar mucho todavía para mejorar. Si leéis esta novela, podéis encontrar que en los años ochenta todo esto estaba a la orden del día.

img_20161105_130428
La autora nos señalaba una de las fotografías de su repertorio personal

Patricia tuvo el detalle de, además de enseñarnos el Booktrailer, mostrarnos una presentación que recogía fotografías antiguas de la ciudad que le da vida a la historia. La casa de Miguel de Cervantes tal y como se podía observar en aquellos años, los edificios a medio construir en un Alcalá de Henares donde predominaba el campo, las calles del pasado, cómo eran los niños que por ellas paseaban…  Creo que fue un gran acierto. La imaginación es una potente herramienta para bosquejar los escenarios de una narración, pero una base de imágenes puede ayudarnos mucho en esta tarea.

Cuando el evento ya estaba finalizando, hubo más sorpresas. Patricia preparó un sorteo de dos ejemplares de una de sus obras que verá la luz en los próximos meses. No fui una de las afortunadas pero me habría gustado mucho. ¡Fue un detallazo! Estaré atenta a sus próximas novedades, como estoy segura que harán el resto de presentes.

aer
Una bonita foto que plasma el ambiente familiar y agradable que tuvo lugar a lo largo de toda la presentación

No conocía la Librería Bravo y me llevé una muy grata impresión. Un local fabuloso, perfecto para que uno se deje perder entre sus libros y su acogedor ambiente literario. Manuela, la dueña, derrochaba amabilidad. Imposible no nombrarla. Desde aquí, recomiendo encarecidamente este lugar.

img_20161105_133302

 En cuanto a Patricia, ¿qué puedo decir? Además de una gran escritora, es una mujer muy cercana. Es difícil no contagiarse de su simpatía. Muy atenta a los demás durante todo el tiempo que duró la presentación. En mi caso, desde que entré por la puerta hasta que por ella salí.

Recordad que si queréis saber más acerca de su obra, podéis visitar mi anterior entrada, donde hice un pequeño análisis de la misma (el enlace, al principio de esta misma publicación).

Y antes de despedirme, decir que toda esta gran experiencia y baño de encanto no es lo único fantástico que me llevé de la Librería Bravo. Pero de eso, lectores, ya hablaré otro día…

¡Feliz domingo!

Solo quiero que me beses (Patricia Bermejo Gallego)

solo-quiero-que-me-beses

Simón recibe la noticia de que Julia, una amiga por la que siente un profundo amor, está embarazada de otro hombre.

A pesar de las dificultades, Simón decide ayudarla sin tener en cuenta la opinión de los demás. Enfrentándose a su propia familia, Simón poco a poco descubrirá las visicitudes sociales a las que se expone una futura madre adolescente y soltera en la España de los años 80.

 

 

 


Hoy es el turno de hablar acerca de Patricia Bermejo Gallego. Conocí a esta escritora madrileña el pasado 26 de mayo en la Feria del Libro de Fuenlabrada. Ella se encontraba precisamente en la caseta de Entrelíneas Editores. Ese día quería llevarme un nuevo libro a casa y estuve debatiéndome entre varios. Finalmente escogí el suyo. Dedicado como está, ahora ocupa su lugar entre el resto de mi extensa colección en la estantería.

Tengo que reconocer que el género romántico no es uno de mis favoritos, pero disfruté leyendo Solo quiero que me beses. Se trata de una novela cortita, tan solo tiene 121 páginas. Sin embargo, estas contienen la intensidad de un problema como lo es el embarazo adolescente fuera del matrimonio en la década de los ochenta del siglo pasado en nuestro país. Lo que comienza siendo una dificultad individual, se convierte en disgusto colectivo. No olvidemos que en esa época apenas se gozaba de la libertad sexual que se ha alcanzado hoy en día en las ciudades. Se asemejaría más a la realidad de los pueblos más pequeños actuales, donde los rumores, el qué dirán y el chismorreo están en boca de todos. El agravio que sufre la familia de una niña de trece años constituye otra de las consecuencias que aborda esta historia, así como la marginación a la que se ve sometida la protagonista. Es una muestra perfecta de la tendencia a mirar para otro lado con la que te suele castigar la sociedad ante una dificultad. Y no solo eso, la penitencia con la que te mortifican por no cumplir con los cánones de lo que ellos consideran que está bien.

La controversia tratada en Solo quiero que me beses es una de las razones por las que este libro cuenta con mi voto positivo. Creo que una obra que trata asuntos que se desvían de los políticamente correctos se merece la oportunidad de ser leída. Sostengo que cualquier cosa que como lectores nos desafíe a pensar más allá de nuestra zona de confort siempre es bienvenida. Pero es algo que también consigue Simón, uno de los protagonistas, al apoyar a Julia sin importarle todos aquellos juicios sociales que de pronto la envuelven. Lo logra gracias al amor que la profesa, y es que el amor es una de las mayores motivaciones con la que cuenta el ser humano. El hecho de ser adolescente sirve para potenciarla, puesto que cuando nos encontramos en esta etapa de la vida todo parece cobrar más intensidad, ¿verdad?

Frente a la autenticidad y determinación de Simón nos encontramos a Julia, quien se ve obligada a tomar unos roles y unas obligaciones impropias de una niña de trece años. Se puede captar la mezcla de inocencia con la madurez que tiene que ir adquiriendo a marchas forzadas, una fuerza que se contrapone con la actitud demasiado infantil de sus compañeras y amigas de escuela. En este punto se me viene a la mente una de las frases de Ortega y Gasset: “yo soy yo y mi circunstancia“. Por supuesto, una persona es lo que es por lo que ha vivido y el ambiente que le ha rodeado. Estas circunstancias son proclives a ser juzgadas por quienes no se molestan en conocerlas, comprenderlas y tolerarlas. Una meta muy difícil, por otro lado, a causa de la fuerte presión propiciada por la cultura de la época. El embarazo de Julia es la excusa perfecta que muestra cómo la gente, incluso la más allegada, sacrifica el apoyo a una persona que lo necesita en beneficio de la contemplación de su propio ombligo. Creo que esto se puede apreciar perfectamente en el siguiente extracto:

Fue mono tema durante una semana. La gente hablaba más para mal que para bien. Era habitual por aquel entonces. Influenciados por sus mentes calenturientas y envidias malsanas. Su prima Elena aprovechó la oportunidad para desprestigiar la imagen ya magullada de Julia. Pensaban que Julia era una frívola. Solo las personas que la conocían bien, sabían que Julia no lo era. Siempre demostrando una actitud prudente. Para nada frívola, cualquier otra en el cole había demostrado serlo, más que ella.

Como ya dije en la entrada referida al anterior libro que comenté, no voy a tomar por costumbre la escritura de reseñas, por lo que tampoco voy a puntuar el libro y demás. Tan solo decir que, pese a la pequeña cantidad de páginas de esta novela (lo cual es una pega para mí, porque disfruto con las historias largas), es merecedora de atención. La mía, desde luego, se la ha ganado. Esto me ha impulsado a buscar la entrevista a la autora, quien me la ha concedido con el mismo encanto con el que me obsequió cuando la conocí. Patricia, que sepas que tengo guardado tu clavel en mi vitrina =)


patricia
“Esta prefería encerrarse en su habitación, y sin decir nada, se adentró en su propio mundo, un microcosmos en el cual su cabeza creaba imágenes sórdidas y surrealistas que se fundían con los sentidos, cobrando vida” – Solo quiero que me beses (Patricia Bermejo Gallego)

Beatriz G. López: Ya tienes publicados unos cuantos libros. ¿Qué tiene Solo quiero que me beses, además del argumento, que le haga diferente de los demás?

Patricia Bermejo: Es una obra que se aleja de la tendencia actual del concepto de novela romántica. Tiene un carácter moralizante. Desde una perspectiva cotidiana, entretenida y sencilla abordo los complicados años ochenta en España. Solo quiero que me beses, lo inesperado, los personajes se levantan después del golpe.

B: Al principio explicas que la historia es ficticia pero que algunos acontecimientos te tocaron vivir en primera persona. ¿Escribir esta novela era algo que tenías planeado o la idea surgió de repente tras un recuerdo pasado?

PB: Sí. Siempre quise escribir acerca de los lugares de mi infancia en Alcalá de Henares. Fui muy feliz y tengo recuerdos muy bonitos de ella.

B: Supongo que al basar los escenarios en lugares reales de tu infancia, se te habrán pasado cientos de cosas por la mente. ¿Podrías revelarnos algunas?

PB: Quizá reencontrarme con algunos amigos de aquella época sorprendidos tras la lectura de Solo quiero que me beses y verse parte de sí mismos reflejados en la obra.

B: Simón lucha con vehemencia por Julia a pesar de las trabas que va encontrando por el camino. ¿Fue un personaje agradecido a la hora de manejarlo? ¿Qué hay acerca de Julia?

PB: Simón es el optimismo, la buena voluntad, un luchador incesante, es el personaje que “cae bien”, mientras que Julia es la inexperiencia, la indecisión… Julia es diferente. Al principio de la novela, es una muchacha que prefiere ser pisoteada porque es más cómodo no entrar en conflicto, luego evoluciona. Hay que pensar que es más pequeña que Simón… que su madre Yolanda la sobreprotege… No trato de justificar a Julia, porque Julia es así… El personaje principal no tiene por qué caer bien al lector. Para mí todos los personajes son agradecidos, y más aún cuando hay diferencias entre ellos.

B: ¿Qué es lo que podrán encontrar dentro de Solo quiero que me beses los futuros lectores?

PB: Una historia juvenil, de fácil lectura, dinámica… con un final justo. El hilo conductor de la obra es el verdadero amor que hace frente a las adversidades.

B: En tu biografía nos cuentas que comenzaste a disfrutar de la lectura muy joven. ¿Recuerdas cuál es el primer libro que te marcó?

PB: Realmente fueron dos: Olalla, de Robert L. Stevenson y La Vida es Sueño, de Calderón de la Barca.

B: ¿Con cuáles géneros literarios te sientes más cómoda a la hora de escribir? ¿Y tus preferidos para leer?

PB: De momento me siento cómoda escribiendo novela, relato y microrrelato. Estoy comenzando con la poesía y cuentos infantiles. En cuanto al género narrativo me gusta escribir terror, surrealismo y/o fantasía. Como lectora no tengo un género preferido concreto, intento leer de todo.

B: ¿Cuál es la parte que más te gusta del mundo de la escritura? ¿Y la que menos?

PB: La parte que más me gusta es escribir, inventar y materializar historias en papel, documentarme y aprender. La que menos, la poca visibilidad y la escasez de oportunidades “reales” para emprender este camino aquellos que empezamos.

B: ¿Alguna vez has escrito alguna historia bajo petición?

PB: De momento no. Aunque sí me he presentado a concursos literarios y he tenido que ceñirme al tema, extensión, etc.

B: ¿Cuáles son tus escritores favoritos?

PB: Mis autores favoritos son muchos, no obstante, me inclino por Arthur C. Clarke, Gustavo Adolfo Bécquer, Edgar Allan Poe, Julio Cortázar, George Elliot, Victoria Holt… Soy muy clásica.

B: ¿Podrías contarnos qué es lo que te inspira a la hora de crear?

PB: Me inspira lo cotidiano: un buen relato de un autor desconocido, los pequeños detalles del devenir diario, el arte, etc.

B: ¿Cuál es el libro que más te ha gustado? ¿Qué tiene que tener una historia para emocionarte?

PB: No puedo decir qué libro me ha gustado más porque son muchos los que me gustan. Me impactó la lectura de Pasiones romanas, de María de la Pau Janer. Y una historia para emocionar tiene que ser escrita desde el corazón, desde los ojos del alma del escritor. Debe tener altos y bajos, como una montaña rusa. En definitiva, que sea entretenida, con personajes no muy idealizados inmersos en la búsqueda de algo que pueden o no encontrar y que nos hagan sentir de alguna manera identificados con ellos.