¡Feliz Navidad!

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Aún quedan cinco días para Nochebuena pero quería aprovechar y desearos una Feliz Navidad a todos, y en especial a quienes sacáis un ratito para pasaros por aquí o por cualquiera de las redes sociales en las que podéis encontrarme. Estas fechas especiales son las que más me gustan del año. Las luces parecen brillar un poco más al saber que os encontráis detrás de la pantalla. Y algunos incluso más cerca.

Dentro de unos días publicaré una entrada muy especial. Mientras tanto, recordad que podéis pedirle a Papá Noel El presagio de Horus aquí. Regalar libros equivale a regalar sueños.

¡FELIZ NAVIDAD!

Bienvenido diciembre

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Hacía casi un mes desde mi última publicación. Demasiado. Los exámenes y trabajos de la universidad absorbían casi todo mi tiempo. Decidí que, para publicar algo deprisa y corriendo, mejor dejar pasar los días en blanco. Y eso he hecho.

El mes que entra, diciembre, también será bastante ocupado. No solo me refiero al resto de tareas de clase, que también, sino a otro tipo de eventos. El primero de ellos, el viaje del que disfrutaré del cinco al doce de este mes. Una ruta en coche subiendo a Francia con destino a Bélgica y pasando por Luxemburgo a la vuelta. Ahí es nada. El motivo es un evento benéfico en relación con la Segunda Guerra Mundial que llevo esperando desde abril. ¡Decir que tengo ganas es poco! Después de tantos meses esperando, parece mentira que ya esté aquí, a la vuelta de la esquina.

Por otro lado, el sábado 17 de diciembre tengo planes en Madrid con Loles, del blog Un libro y té. Ya van unos cuantos meses desde que la conocí y estoy deseando estar con ella en persona. Estoy segura de que va a ser un día estupendo. ¡Hacerse fotos es obligatorio!

img_20161123_142907¿Qué más? El mes pasado participé en un intercambio con Deborah Heredia. Ella se llevó mi libro El presagio de Horus y yo me llevé el suyo El Recodo de las Hadas. En cuanto acabe la novela que tengo entre manos, Alto Riesgo de Ken Follett, es el turno de esta nueva adquisición. Para empezar, la portada del libro es preciosa y ya solo eso me anima muchísimo a perderme entre esas páginas de fantasía. Aquí la podéis ver junto a uno de mis incontables peluches. Hice la foto con la bonita cinta con la que Deborah lo envolvió. Detalles bien cuidados. ¡Me encanta!

                 

Y aquí el unboxing que hizo con El presagio de Horus en cuanto lo recibió. ¡Si es que no se puede ser más maja! Porque yo no me he decidido aún a hacer vídeos (me lo estoy pensando, eh), si no desde luego que le habría dedicado a El Recodo de las Hadas el que se merece. Sin embargo, cuando me lea el libro tengo pensado dejar mi opinión por aquí y, además, otras sorpresas relacionadas. Me apetece mucho, la verdad.

Antes de acabar quería comentar algo. No hablaré de ello de un modo explícito, ya que las cosas se están moldeando, pero sí decir que hay un par de cosillas por ahí en marcha. ¿Sabéis esa sensación de no querer dar más detalles hasta que prácticamente lo tengas entre las manos para evitar gafar el asunto en cuestión? ¡Pues me siento justo así! De una, si todo sale bien, habrá noticias a lo largo de este mes y la otra empezará a tener difusión para enero. En realidad me cuesta mucho no decir ahora de qué se trata, pero tiempo al tiempo. ¡Merecerá la pena!

¡Que tengáis un magnífico fin de semana!

Emprendiendo la aventura

Ahora mismo me encuentro frente al ordenador siendo plenamente consciente de lo que significa esta primera entrada del blog. Este espacio personal tan pequeño en la red y tan grande para mí. Me hace darme cuenta del gran paso que significa poder compartir, no solo mi trabajo, sino buena parte de lo que soy. Entonces surge la pregunta inevitable: “¿saldrá bien?”. Supongo que es ahora cuando el factor externo más famoso debería salir a relucir: la suerte. Pero ¿es cierto que la suerte determina quienes somos y lo que conseguimos? No estoy tan segura. No puedo negar que la suerte juega su papel en ciertos aspectos de la vida, pequeñas (o grandes) coincidencias que pueden influir en nuestro camino. Pero dar un papel protagonista a la suerte significaría infravalorar nuestra capacidad de ser dueños de nuestro destino. No es la suerte la que determina quienes somos y lo que conseguimos. Pienso que es nuestro trabajo y la persistencia de luchar por nuestros sueños la que puede conseguir lo que creíamos difícil, lejano o incluso imposible.

Hace unos meses no podría haberme imaginado que estaría hoy aquí. Que estaría el día primero de mayo de dos mil dieciséis escribiendo la primera entrada de mi página en relación con una de mis grandes pasiones: la escritura. E incluso iré más allá. Había empezado este mismo año sin tener ni idea de que iba a cumplirse uno de mis grandes sueños: la publicación de mi primer libro. Siempre fue más difícil expresar emociones y sentimientos que los hechos que los generan, pero si hay alguna forma de poder transmitir cómo me siento es esta: ilusión, entusiasmo, orgullo. Felicidad.

La vida me ha dado la oportunidad de descubrir el amor por la escritura, descendencia directa del amor por la lectura, y no tengo intención ninguna de desaprovecharlo. La lectura me ha enseñado a volar por el tiempo y el espacio. La escritura me ha enseñado el valor de la creación. Y ambas me han mostrado el privilegio de disfrutar de los compañeros de viaje que se encuentran en el interior de las páginas.

Para mí resulta un honor poder emprender esta aventura, conocer nuevas personas a lo largo de este bonito camino y, sobre todo, expresar parte de mí de un modo literario.

Os doy la bienvenida a mi blog. Os doy la gracias por dedicarme tiempo. Porque el tiempo es un bien muy valioso y es todo un privilegio poder contar con el vuestro.

 

Beatriz G. López